Síndrome de Apnea del sueño

¿Qué es el síndrome de apnea del sueño?

El síndrome de Apnea Obstructiva del Sueño (SAOS) se define como un trastorno de la respiración durante el sueño donde el paso del aire disminuye por la obstrucción o colapso recurrente de la vía aérea superior lo que genera falta de oxígeno en los pulmones y despertares frecuentes durante la noche, dificultando que el paciente alcance la fase profunda y reparadora del sueño. Esta obstrucción puede ocurrir en cualquier tramo del recorrido entre las alas nasales y la hipofaringe por motivos estructurales, una excesiva relajación de los músculos durante el sueño, el peso de los propios tejidos y otras razones de carácter temporal como la amigdalitis.
Cuando el episodio de apnea desaparece, los músculos recuperan su tono normal, se reanuda el paso de aire y es entonces cuando se produce el ronquido.

Dentro de la apnea, el SAOS (síndrome de apnea obstructiva del sueño) es el tipo más frecuente que, como hemos dicho, se debe a una obstrucción o colapso de la vía aérea por distintos motivos pero hay otro tipo de apnea que es la CENTRAL, de tipo neurológico, donde lo que falla es la falta de señal por parte del cerebro a los músculos respiratorios sin que exista una
obstrucción real.

También pueden coexistir formas MIXTAS (síndrome de apnea del sueño compleja). Dada la prevalencia del SAOS nos centraremos en ella

Síntomas

Con frecuencia este síndrome pasa inadvertido y son los familiares los que advierten de la presencia de ronquidos.
Los síntomas que, con más frecuencia, pueden causar el SAOS son:

  • Ronquido intenso
  • Episodios en los que el paciente se queda sin respiración durante el sueño
  • Fragmentación del sueño y despertares frecuentes que el paciente no suele recordar
  • Sensación de haber dormido mal
  • Cansancio
  • Sudores nocturnos
  • Somnolencia diurna que incrementa el riesgo de accidentes de tráfico y laborales
  • Dolor de cabeza al despertar y que mejora al cabo de unas horas
  • Sequedad de boca
  • Irritabilidad, depresión, fallos de memoria
  • Alteración en el rendimiento
  • Pérdida de la capacidad de concentración y memoria
  • Pérdida del apetito sexual
  • Necesidad de orinar durante la noche

En casos de apnea severa, además de los síntomas mencionados anteriormente, se produce un incremento del riesgo de enfermedades cardiovasculares (hipertensión, cardiopatía isquémica como infartos o angina de pecho y accidentes cerebro vasculares) diabetes y cáncer. Estos síntomas pueden ser controlados con dispositivos (CPAP-DAM) que garantizan un flujo de aire adecuado a los pulmones pudiendo evitar, además, la aparición de algunas de estas enfermedades. De ahí la importancia de acudir a un centro especializado en el tratamiento de la apnea del sueño. En Gross dentistas contamos con personal cualificado y la última tecnología para poder ofrecer un tratamiento personalizado y eficaz.

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Causas y diagnóstico

El SAOS puede estar causado por una excesiva relajación de los más de 30 músculos que forman la vía aérea superior o por las condiciones médicas del paciente entre las que se incluyen la obesidad, algunos síndromes genéticos, trastornos endocrinos, trastornos neuromusculares, amígdalas hipertrofiadas, insuficiencia cardíaca y renal e, incluso, parto prematuro.

La prueba principal para determinar el SAOS y su gravedad es el estudio del sueño (polisomnografía) que debe ser valorado por un neumólogo (médico especializado en el pulmón). Esta prueba requiere pasar una noche en una unidad del sueño o bien se puede realizar en el domicilio del paciente. Este estudio lo que pretende es analizar cómo respira el paciente mientras duerme, cuáles son los niveles de oxigenación en sangre y en definitiva ver la calidad del sueño.

Tras realizar la prueba, se valora el índice de apnea-hipoapena (IAH) que analiza el número de apneas-hipoapneas (episodios caracterizados por la falta de entrada o salida de aire en los pulmones durante 10 o mas segundos) en el paciente durante 1 hora. Se pueden obtener los siguientes resultados en cuanto a gravedad:

  • Normal: menos de 5
  • Leve: de 5 a 15
  • Moderada: de 15 a 30
  • Severa: más de 30
Tratamientos posibles
CPAP

Es un dispositivo que administra, en las vías aéreas, presión positiva continua mediante una mascarilla (que cubre la nariz y la boca o sólo la nariz) o puente nasal evitando su colapso.
Se utiliza en casos de apnea severa o moderada acompañada de somnolencia y/o sintomatología cardiovascular significativa.

DAM (dispositivo de avance mandibular)

El DAM (dispositivo de avance mandibular) permite avanzar la mandíbula, la lengua, hioides y la musculatura suprahioidea, facilitando el paso de aire a través de la vía orofaríngea.
Esto permite el paso de un adecuado flujo de aire a los pulmones y, por tanto, al resto de estructuras .
Por lo general tiene un alto índice de tolerancia y se ha demostrado que mejora el IAH (índice de apnea-hipoapnea), el índice de saturación por hora y el ronquido.
El dispositivo se fabrica a medida lo que permite adaptarse a cada boca. Consiste en dos férulas de acrílico, una superior y una inferior, unidas anteriormente por un mecanismo de tornillo que controla el grado de avance mandibular.
Tiene la ventaja, por su diseño, de permitir la apertura y la movilidad lateral de la mandíbula dentro de unos límites así como la respiración bucal en posición de contacto entre las férulas contribuyendo, conjuntamente, a la mayor aceptación por parte del paciente.

¿Cuándo NO es recomendable colocar un DAM?

  • Somnolencia como síntoma principal
  • Patología activa de la ATM (articulación temporomandibular)
  •  Dentición insuficiente para retener la férula (desdentados) puesto que tienen que existir al menos 5 dientes por hermiarcada.
  •  Problemas periodontales
  •  Biotipo dolicofacial con mordida abierta dado que podría aumentar
  • Maloclusión de clase III donde partimos de una posición adelantada de la mandíbula lo que limita la capacidad de adelantamiento mandibular y además podría empeorar dicha maloclusión
  • Crecimiento activo ya que el adelantamiento forzado de la mandíbula podría dar lugar a un efecto ortopédico (modificación del crecimiento)
  • Sobremordida dado que para permitir el avance mandibular tendríamos que elevar mucho la férula y esto puede provocar una rotación posterior de la mandíbula que aumentaría la obstrucción aérea
  •  Obesidad mórbida
  • Desaturación severa de oxígeno

Proceso de fabricación

Primera visita
Cuando el paciente acude a la clínica dental, el clínico deberá valorar la
existencia de SAOS en base a la sintomatología y solicitar la prueba diagnóstica principal (estudio del sueño). Para ello el dentista le realizará unas preguntas específicas, valorará si usted presenta algún factor de riesgo que le predisponga a padecer el trastorno y le realizará una exploración física.
Tras realizar la polisomnografía y la correspondiente valoración por el neumólogo, usted podrá acudir nuevamente a la clínica dental con un informe detallado de su patología.

Segunda visita
Si el tratamiento indicado para el SAOS es el DAM procederemos a realizarle el test de Epworth (para evaluar la somnolencia), un examen físico y un estudio complementario consistente en fotografías, modelos de estudio y radiografías.

Tercera visita
Para poder fabricar el DAM le tomaremos unos registros de la arcada superior e inferior con silicona o escáner intraoral y una mordida que será el 60% del rango de movimiento entre la posición más posterior y la más anterior de la mandíbula. Todo ello lo mandaremos al laboratorio.

Cuarta visita
Cuando el dispositivo esté listo se comprobará que adapta perfectamente en su boca, se le enseñará a ponerlo y quitarlo, cómo debe limpiarlo y mantenerlo y se le entrenará para hacer unos simples ejercicios en casa que deberá realizar al quitar el dispositivo por la mañana para mantener su oclusión normal.
Al principio se le realizarán revisiones frecuentes hasta conseguir la adaptación de dispositivo, posteriormente cada 2 meses, semestrales y finalmente anuales.
En caso de ser necesario, es posible aumentar o disminuir el avance mandibular gracias al mecanismo de tornillo del DAM (avance regulable) pero esto siempre debe ser bajo la supervisión de su dentista.

 

Pasados 6 meses sería recomendable que se realizase un segundo estudio del sueño (polisomnografía) para comprobar la efectividad del dispositivo además de la mejoría sintomática.

Cuidados

Una vez colocado el dispositivo, hay que seguir una serie de pautas como realizar unos ejercicios específicos y usar un mordedor por las mañanas, cuando nos quitemos el DAM, para mantener la oclusión de las piezas dentales, revisiones por el especialista cada cierto tiempo para chequear la adaptación y ver si es necesario dar mayor o menor grado de avance al dispositivo, medidas higiénicas del dispositivo y seguir las siguientes recomendaciones para dormir mejor:

  • Recibir al menos 2 h de luz natural al día
  • Realizar actividad física evitando hacerla 2/3 h antes de acostarnos
  •  No utilizar aparatos digitales 2 h antes de ir a dormir
  •  Evitar la cafeína y el alcohol por la noche
  • Seguir una rutina al irnos a dormir (misma hora cada noche, realizar actividades que nos ayuden a relajarnos)
  • Evitar comidas pesadas por la noche

Dudas frecuentes

Es posible notar ligeras molestias en los incisivos, aumento de la salivación o por el contrario sequedad y dolor muscular y en la ATM (articulación temporomandibular). Estos efectos suelen ser leves y tienden a desparecer con el tiempo.

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