Gingivitis: ¿qué es y cómo se trata la inflamación de las encías?

Gingivitis: ¿qué es y cómo se trata la inflamación de las encías?

¿Sabes cómo evitar la gingivitis? La gingivitis es uno de los problemas más habituales de la salud bucodental, y hay que prevenirla. Si no lo hacemos, corremos el riesgo de agravar el problema y que derive en periodontitis, que provoca el movimiento y caída de las piezas dentales.

¿Qué es la gingivitis?

La gingivitis es la inflamación de las encías a causa de la placa que se acumula en los dientes. Cuando estas se muestran enrojecidas o presentan cierto abultamiento, estamos ante el problema. Pero también existen varios estadios de la enfermedad:

Fase leve de la gingivitis

Las encías pueden sangrar ligera y ocasionalmente durante el cepillado y la inflamación apenas es perceptible.

Fase intermedia de la gingivitis

La inflamación se percibe, las encías sangran con mayor abundancia y aparecen las primeras hinchazones.

Fase grave de la gingivitis

La gingivitis ya está establecida, el sangrado es espontáneo (sin cepillado) y el surco gingival, que es el espacio que hay entre el diente y la encía) crece.

¿Qué podemos hacer para evitarlo?

Hay una serie de medidas para prevenir la gingivitis que debemos adoptar y que abordan varios terrenos: el de la higiene, el de los hábitos alimentarios y el de los factores de riesgo. Nuestros consejos se mueven en estos campos. Comenzamos.

Mantener una higiene bucal impecable

Parece una obviedad, pero hay que insistir en ello. Una buena higiene bucal es mucho más que pasar el cepillo por los dientes de cualquier manera. La higiene bucal incluye un cepillado correcto, el uso del hilo dental (o irrigador, o cepillos interproximales) y el uso de productos que ayuden a eliminar bacterias que provoquen el problema.

Cepillado: dos minutos y con movimientos precisos

Cada vez que nos cepillamos los dientes, hemos de ser conscientes de lo que estamos haciendo. Es decir: nada de cepillarse los dientes mientras miramos la televisión o charlamos con nuestra pareja. Si queremos evitar la gingivitis hay que realizar una limpieza a conciencia. Siempre después de cada comida, y con especial interés antes de irnos a la cama.

  1. Cepillaremos las caras trasera, delantera y la superficie de masticación (esta última, especialmente en el caso de los molares).
  2. Lo haremos con el cepillo en un plano de 45º con las encías.
  3. Incidiremos especialmente en los dientes traseros, aquellos a los que llega el cepillo con mayor dificultad.
  4. Los movimientos han de ser verticales (adelante y atrás) y cubriendo la superficie total del diente.
  5. Hemos de esperar media hora después de comer para cepillar nuestros dientes: nada más terminar de comer, el pH de la boca se acidifica, y si el cepillado se realiza en ese tiempo lo que estamos haciendo es llevar el ácido a toda la dentadura. Hay que esperar hasta que se regule la acidez bucal.
  6. Es importante elegir bien el cepillo dental. Cuanto más suaves sean las cerdas, mucho mejor.

Hilo dental para eliminar restos

El hilo dental es imprescindible para completar nuestra higiene. Se trata de llegar a esos sitios a los que el cepillo no llega. Un irrigador bucal, si se tiene, o unos cepillos interproximales adecuados a nuestra dentadura, harán la misma función. El irrigador es, además, especialmente recomendable para personas que llevan ortodoncia, pues con este tipo de tratamientos el hilo dental es más complicado de utilizar.

Colutorio, siempre

El colutorio es una solución acuosa con principios activos terapéuticos enfocada a eliminar problemas bucales. En general, previene la gingivitis y elimina restos de placa. Por tanto, enjuagar con colutorio durante 30 segundos es importantísimo para evitar inflamaciones. Hay infinidad de productos a la venta: con propiedades antisépticas, con flúor, para dientes sensibles… Lo mejor es consultar con tu dentista para que te aconseje el que más te va.

Observar los factores de riesgo

Hay personas que, por distintos motivos, corren un mayor riesgo de desarrollar una enfermedad periodontal como la gingivitis. Dichos factores de riesgo son:

  1. Embarazo. Los cambios hormonales en este estado pueden afectar a las encías.
  2. Menopausia. Exactamente por los mismos motivos.
  3. Ciertos tratamientos médicos, como los inmunosupresores o medicamentos para la epilepsia.
  4. La colocación de los dientes. Los dientes mal posicionados provocan un mayor riesgo de gingivitis.
  5. Coronas o empastes mal hechos.
  6. Los factores hereditarios. Existe una predisposición a padecerla si tus padres la han padecido.

Seguir una dieta saludable

Existe una relación directa entre la salud bucodental y una dieta saludable. Hay una serie de alimentos que conviene tener en cuenta para incorporar a nuestro día a día, pues fortalecen nuestra dentadura:

Lácteos

Su contenido en calcio es muy interesante para los dientes. Cuanto más calcio consumamos (dentro de unos límites saludables), más fuertes estarán nuestros huesos y, en consecuencia, nuestros dientes. Quesos, yogures, leche, mantequilla…, son alimentos muy bienvenidos para tu salud bucodental.

Verduras de hoja verde

Resultan muy beneficiosa en dos sentidos: primero, por el aporte vitamínico; segundo, por su alto contenido en fibra. Necesitamos de un esfuerzo extra para triturarlas, lo que hace que nuestra propia saliva neutralice los ácidos que pueden dañar los dientes.

Pescados azules

Son ricos en omega 3 y, sobre todo, en vitamina D, que ayuda al cuerpo a absorber el calcio (ya te hemos hablado de su importancia).

Alimentos antibacterianos

Todo aquel alimento que elimine o mate potenciales bacterias que provocan la gingivitis es bienvenido. Toma nota de algunos: el ajo, la cebolla, el cilantro, el jengibre, la col… De paso, estos mismos alimentos son excelentes para prevenir otro tipo de enfermedades infecciosas, como los catarros.

Frutas y vegetales crudos

Manzanas, peras, zanahorias…, son alimentos que, tomados en crudo, fortalecen los dientes debido a la acción de la masticación. Añádelos a tu dieta y cómelos a bocados para favorecer ese efecto fortalecedor que poseen.

No al azúcar y, sobre todo, no al tabaco

Un documental emitido en televisión alertaba recientemente de cómo en México multitud de niños habían perdido sus dientes a causa del excesivo consumo de azúcar desde edades tempranas. El exceso de azúcar es un factor de riesgo enorme, que provoca caries y también afecta, consecuentemente, a las encías.

Y, tanto o más grave que consumir azúcar, se encuentra el terrible hábito de fumar. El tabaco afecta directamente a la regresión de las encías, lo cual las hace más susceptibles de padecer enfermedades. Si los fumadores no tenían suficientes motivos para abandonar el tabaco, hay que sumarle también este.

Visitar al dentista con regularidad

Cada seis meses hay que visitar al dentista. Por una parte, él es el que mejor nos orientará sobre el estado de nuestras encías. También nos alertará ante la posible aparición de gingivitis. Pero, sobre todo, podremos realizar una limpieza en profundidad que mantenga nuestra boca en buen estado. La aparatología de los odontólogos elimina por completo la placa bacteriana y el sarro acumulados, que son los agentes directos encargados de provocar gingivitis.

En Gross Dentistas tenemos especialistas para combatir la gingivitis

Más de cuarenta años avalan a esta clínica dental, que se ha convertido ya en un referente dentro de Málaga. Nuestros especialistas sabrán indicarte cuál es el estado de tus encías, y podrán darte un diagnóstico claro para combatir el problema cuanto antes. No lo dudes y acude a la consulta: la primera visita es completamente gratis.

 

Por | 2017-09-04T13:45:06+00:00 04/09/2017|Higiene bucal|