La importancia de emplear un irrigador dental

irrigador dental

Realizar un hábito diario de higiene bucodental exhaustiva es fundamental para mantener una salud oral adecuada libre de bacterias. Se recomienda realizar un cepillado dental al menos tres veces al día, después de cada comida y con una duración de dos minutos.

Sin embargo, en ocasiones, los restos de comida se quedan entre los dientes, produciendo sarro o placa bacteriana. Eliminarlos es necesario y para hacerlo correctamente se aconseja hacer uso de la seda dental.

Además, si incorporamos a la limpieza oral el empleo de un irrigador dental el resultado será mucho más exitoso y excelente para la salud de nuestra boca.

En Gross Dentistas queremos hacer hincapié en la necesidad de adquirir un hábito diario de higiene bucodental correcto y adecuado. Por este motivo, queremos dedicar este artículo a la importancia de emplear un irrigador dental.

¿Qué es un irrigador dental?

Aunque es probable que la mayoría conozcáis qué es un irrigador dental, queremos esclarecer su significado para aquellos que no lo sepan.

Un irrigador dental es un aparato de irrigación oral que desprende agua para combatir los restos de comida, la placa dental y las bacterias que están depositados entre los dientes y en las encías.

Utilizar este tipo de artilugio en vuestro hábito de higiene bucodental diario mejorará notablemente la salud de vuestra boca. Además, es muy efectivo para limpiar ortodoncias, coronas dentales, implantes y puentes.

¿Cómo utilizar un irrigador dental?

El irrigador dental se debe emplear antes del cepillado y del uso del hilo dental. El aparato conseguirá liberar los restos de comida para que posteriormente, se retiren favorablemente mediante el cepillo y la seda dental.

El funcionamiento del irrigador dental es muy sencillo:

  1. En primer lugar, hay que conectarlo a una fuente de agua o llenar su depósito con agua tibia.
  2. En segundo lugar, coloca la boquilla del aparato en tu boca.
  3. A continuación, selecciona la presión y enciéndelo. Se recomienda que se empiece por un nivel más bajo e ir aumentando dicha presión progresivamente.
  4. El irrigador dental debe ser sujetado de tal forma que esté separado de los dientes y encías.
  5. Comienza por las muelas.
  6. Dirige el chorro de agua hacía la línea que dibuja la encía con el diente.
  7. Asegúrate de que el irrigador dental limpia la base de la encía, la cara externa e interna de los dientes, y todos los espacios interdentales.
  8. Al finalizar, apaga el dispositivo y vacía su depósito de agua.
  9. Limpia el irrigador dental.

Beneficios de emplear un irrigador dental

Conocer los grandes beneficios que aporta el uso de un irrigador es clave para que quieras incorporarlo en tu rutina diaria.

  • Disminuye notablemente la placa bacteriana.
  • Evita las caries y el sarro dental.
  • Reduce la inflamación y el sangrado de encías.
  • Aporta una increíble sensación de limpieza.
  • Elimina el mal aliento.
  • Combate manchas en la superficie de los dientes.
  • Blanquea los dientes.
  • Logra una limpieza completa en tratamientos de ortodoncia, implantes, puentes y coronas.
  • Es muy fácil de emplear.
  • No ocupa espacio.

En Gross Dentistas realizamos limpiezas orales profesionales

Además de realizar una correcta limpieza oral en casa, es recomendable solicitar una limpieza bucodental profesional al menos una vez al año. De esta forma, se consigue eliminar con mayor efectividad las bacterias y es fundamental para prevenir patologías severas en un futuro.

Desde nuestra clínica dental en Málaga esperamos que este artículo sobre la importancia de emplear un irrigador dental os haya resultado de interés y os haya servido de gran ayuda. No obstante, si deseas más información respecto a este asunto o quieres solicitar una cita para cualquier tratamiento bucodental… ¡Contacta con nosotros!

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