A veces pensamos que los problemas dentales solo afectan a los dientes o a las encías, pero el hueso que los sostiene también puede verse afectado. Cuando ese hueso pierde vitalidad, hablamos de necrosis ósea maxilar. No es algo frecuente, pero cuando ocurre necesita atención profesional.
Conocer sus señales y actuar a tiempo puede marcar la diferencia. ¡Descúbrelo en este artículo!
Necrosis ósea maxilar
La necrosis ósea maxilar aparece cuando una parte del hueso del maxilar o de la mandíbula deja de recibir suficiente sangre. Sin riego sanguíneo, el hueso no obtiene el oxígeno ni los nutrientes que necesita para mantenerse sano. Poco a poco, esa zona pierde vitalidad y puede deteriorarse. En algunos casos, incluso puede llegar a verse el hueso dentro de la boca.
No suele surgir de la nada. Muchas veces está relacionada con extracciones dentales, infecciones importantes o con la toma prolongada de ciertos medicamentos, especialmente algunos utilizados para la osteoporosis o en tratamientos oncológicos. También puede aparecer en personas que han recibido radioterapia en la zona facial. El problema no siempre se manifiesta de inmediato; a veces pasa un tiempo desde el desencadenante hasta que aparecen los primeros signos.
Síntomas
Los síntomas más frecuentes de esta afección, son:
- Dolor en la mandíbula o el maxilar que no desaparece.
- Inflamación o enrojecimiento de las encías.
- Hueso visible en el interior de la boca.
- Sensación de adormecimiento o presión en la zona.
- Mal sabor persistente o mal aliento.
- Dificultad al masticar.
Al principio puede ser leve, pero si no se trata puede empeorar.
Personas en riesgo de sufrirlo
Tienen más riesgo quienes toman medicamentos para fortalecer los huesos durante largos periodos, como ocurre en algunos tratamientos para la osteoporosis o el cáncer. También las personas que han recibido radioterapia en la cabeza y el cuello.
A esto se suman factores como infecciones dentales repetidas, mala higiene oral o el tabaco, que dificultan la correcta cicatrización y dan pie a más complicaciones.
Diagnóstico y tratamiento de las necrosis ósea maxilar
Cuando empiezas a sospechar de que algo está pasando, es importante valorar el caso cuanto antes. Una revisión a tiempo ayuda a evitar que el problema avance.
Diagnóstico
Para saber si existe necrosis ósea maxilar, el primer paso es una exploración en consulta. El diagnóstico suele constar de las siguientes partes:
- Revisión clínica: observamos directamente la zona para comprobar si hay hueso expuesto, inflamación o signos de infección.
- Historial médico: preguntamos por medicamentos actuales, enfermedades previas o tratamientos como radioterapia.
- Radiografías o escáner dental: permiten ver el estado del hueso y determinar el alcance de la lesión.
- Valoración de síntomas: analizamos el dolor, el tiempo de evolución y cualquier cambio reciente.
Con estos datos podemos confirmar el diagnóstico y decidir cómo actuar.
Tratamiento
El tratamiento depende del grado de afectación y de la situación general del paciente.
- Control de la infección: cuando es necesario, se pautan antibióticos.
- Enjuagues específicos: ayudan a mantener la zona limpia y reducen bacterias.
- Medicamentos para el dolor: adaptados a cada caso.
- Seguimiento periódico: revisiones para controlar la evolución.
- Cirugía en casos avanzados: si el tejido está muy dañado, puede ser necesario retirarlo.
El objetivo es frenar el daño, aliviar las molestias y favorecer la recuperación.
Tratamos la necrosis ósea maxilar
En nuestra clínica dental en Málaga y Torremolinos abordamos este tipo de problemas con un enfoque cercano y realista. Estudiamos cada caso de forma individual, escuchamos al paciente y explicamos con claridad qué está ocurriendo y cuáles son las opciones.
En Gross Dentistas contamos con medios de diagnóstico adecuados y trabajamos para actuar de la forma más conservadora posible. Hacemos un seguimiento continuo y resolvemos cualquier duda durante todo el proceso. Contacta con nosotros si crees tener síntomas de necrosis ósea maxilar.

Ortodoncista especializada en el sistema de ortodoncia invisible, extensa trayectoria profesional y un gran número de pacientes satisfechos con los resultados obtenidos tras la finalización de su tratamiento.